OpenAI lo ha vuelto a hacer. La compañía liderada por Sam Altman, que ya nos sorprendió con la revolución de los textos generados por inteligencia artificial con ChatGPT, ahora dobla la apuesta en el terreno audiovisual con el lanzamiento de Sora 2. Esta nueva versión de su modelo de generación de vídeo no solo mejora a su predecesora, sino que llega acompañada de una nueva red social que promete cambiar la forma en que creamos y compartimos contenido.
Un salto cuántico en la generación de vídeo
Sora 2 representa un avance sin precedentes en la creación de vídeos a partir de texto. La primera versión ya nos dejó entrever el potencial de esta tecnología, pero esta actualización es comparable al salto que supuso GPT-3.5 en su momento. La principal mejora radica en un realismo y una coherencia nunca antes vistos. Sora 2 es capaz de generar escenas complejas que respetan las leyes de la física, manteniendo la consistencia de los objetos y personajes a lo largo del tiempo, incluso en situaciones fantásticas o imposibles.
«Cameos»: Protagoniza tus propias creaciones
Una de las funcionalidades más espectaculares y que más darán que hablar es «Cameos». Esta opción permite a los usuarios insertarse a sí mismos en los vídeos generados. Mediante una breve grabación, la aplicación captura la voz y la apariencia de la persona y la integra en la escena creada con una fidelidad asombrosa. OpenAI ha asegurado que los usuarios tendrán control total sobre su imagen y podrán eliminar el contenido en el que aparecen cuando lo deseen.
Una nueva red social para un nuevo tipo de contenido
El lanzamiento de Sora 2 viene de la mano de una nueva aplicación social, llamada simplemente Sora. Disponible inicialmente en Estados Unidos y Canadá a través de invitación, esta plataforma está diseñada para crear, compartir y mezclar los vídeos generados con la IA. La idea es que los usuarios no solo sean consumidores de contenido, sino que se conviertan en creadores activos, fomentando una comunidad colaborativa.
Conscientes del poder, preocupados por la adicción
Sam Altman ha sido claro respecto al potencial adictivo de esta nueva tecnología. La capacidad de crear mundos y escenas de forma tan sencilla y realista puede generar un nivel de inmersión muy elevado. Por ello, desde OpenAI han implementado controles parentales y límites de uso para adolescentes, en un esfuerzo por priorizar el bienestar de los usuarios a largo plazo.
El futuro es ahora
Con Sora 2, la línea que separa la realidad de la ficción se vuelve cada vez más difusa. Estamos ante una herramienta que democratizará la creación de contenido audiovisual de alta calidad, abriendo un mundo de posibilidades para artistas, cineastas y creadores de todo tipo. Al mismo tiempo, nos enfrenta a nuevos retos y debates sobre el uso ético de la inteligencia artificial. Lo que es seguro es que el futuro de la creación de contenido ya está aquí, y se llama Sora.





